THE INHABITED FOREST

 
 

Los bosques se adelantan de las civilizaciones. Los desiertos las siguen.

 

François-René de Chateaubriand

 

En una sociedad que ha desarrollado urbanísticamente el territorio a través de la generación de incesantes tábulas rasas sobre las que posar edificaciones anodinas que han desertizado el paisaje, el sencillo placer producido al pasear por el bosque parece olvidado. Las sombras irregulares que nos resguardan del sol o la humedad contenida agitada por el aire que corre entre los troncos humedeciendo nuestro rostro, son sensaciones que parecen contrapuestas a la arquitectura, sensaciones que sólo pueden tenerse en lugares en los que su grado de artifialización tienda a cero.  No obstante, la Hospedería de Villafranca de los Barros se inserta en una nueva parcela de expansión de la ciudad, una tábula rasa frente a un parque sobre la que se posará una edificación que caracterizará ese lugar. Nuestra intención es la de recuperar las sensaciones percibidas al pasear por un bosque e incorporarlas como sustanciales al edificio de la hospedería. Por ello, creemos adecuado en este caso el trabajar sobre la parcela con las herramientas del paisajismo. El edificio no debe ser abordado desde el punto de vista de la arquitectura, sino desde el entendimiento de que la inserción del objeto edificado dotará al territorio de un nuevo carácter, de una nueva identidad, de un nuevo genius loci.

Por otro lado, la hospedería de Villafranca de los Barros formará parte de la oferta de un tipo de turismo que surge como respuesta a la demanda de la sociedad de búsqueda de reposo, de descanso y de sosiego. Dicha búsqueda hace que la industria del turismo induzca en la sociedad lugares que satisfagan sus necesidades de desconexión del mundo laboral, actuando como disipadores del estrés derivado del trabajo. Como respuesta a esa búsqueda de un lugar de sosiego, se propone un bosque habitado para el proyecto de la hospedería de Villafranca de los Barros como paraíso material inductor y generador de placeres sensoriales que permitan y provoquen el reposo del intelecto.

Esta asociación de cobijo y reposo mental del bosque está presente a lo largo de la historia en diversas culturas. Los bosques cuentan con alto contenido simbólico, en la antigüedad éstos fueron lugares sagrados; muchos bosques estaban consagrados a ciertas divinidades y se les consideraba su hogar; eran parajes donde el hombre entraba en contacto con la divinidad y apreciaba las maravillas de su obra.

"Esos bosques sagrados poblados de árboles de altura inusitada, donde las ramas espesas, superpuestas hasta el infinito roban la vista del cielo, el poder de la floresta y su misterio, la confusión que infunde en nosotros esta sombra profunda que se prolonga en las lontananzas, ¿todo eso no da el sentimiento de que un dios reside en este lugar? (Séneca - "Cartas a Lucilius )

Los celtas asentaban sus templos en los bosques, y la encina era su árbol sagrado. En la Roma imperial (al igual que en la Grecia clásica), la ciudad estaba rodeada de bosques sagrados (aquí en Villafranca de los Barros el bosque-hospedería se encontraría también en el límite de la ciudad). El bosque también simboliza fuente de vida y de regeneración y se le considera matriz y reserva de fuerzas y energías: la hospedería de Villafranca como el lugar dónde recuperar las energías perdidas por el desgaste de la vida urbana y laboral.

Extremadura es un lugar en el que la sombra es un valor apreciado. La sombra de la encina bajo la que cobijarse es lugar de encuentro. El proyecto de la hospedería de Villafranca de los Barros nace de la idea de generar un lugar de cobijo y reposo, un bosque habitado, en donde el visitante, en relación directa con la naturaleza, pueda relajarse y alcanzar un estado de ataraxia mediante el deleite de diversos placeres sensoriales dispersos por la hospedería, en un gradiente de privacidad que va de lo más social a lo más íntimo. Esta idea de ataraxia, en donde el hombre es libre de toda turbación, heredada del pensamiento de Epicuro de Samos, es el principal objetivo a alcanzar en el proyecto de la hospedería de turismo. Un Bosque Habitado por el que pasear, descansar y disfrutar del tiempo en el que uno se hospeda.

Bajo la sombra de los árboles, nos encontraremos con un restaurante, una cafetería, una piscina, un centro social... y entre sus ramas se cobijarán las habitaciones. Las raíces pertenecerán al servicio.